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RUTAS ESQUÍ DE MONTAÑA

ALTA RUTA DEL VIGNEMALE

ETAPA 1
desde el embalse de la Sarra al refugio de Respumoso por el collado Musales.


Etapa Embalse de la Sarra a Refugio Respumoso por el collado Musales.

Una valla al comienzo de la carretera que sube al Balneario de Panticosa nos indicaba que estaba cortada por aludes. Tocaba cambiar de planes antes incluso de comenzar nuestra travesía.
Nos dirigimos al embalse de La Sarra y elegimos la ruta que va por collado Musales para dirigirnos al refugio de Respumoso. El día anterior nos habían dicho desde el refugio que el riesgo de aludes había bajado de 4 a 3, es decir que se iba asentando la nieve caída la última semana pero todavía era un riesgo alto. Por tanto en vez de subir por el camino normal, falto de nieve al principio y por el que teníamos que atravesar algunas zonas muy avalanchosas, nos fuimos por el recorrido que va por el collado Musales, que pensábamos sería mejor.


Ascendiendo por el camino al collado Musales.

Nos pusimos los esquís desde el mismo coche subiendo por la pista nevada. Al no conocer la ruta, en algún punto nos fuimos demasiado a la derecha y acabamos en el collado del pico Puy Arcol. Tuvimos que volver a perder bastante altura y regresar a la ruta correcta, perdiendo de esta forma, fácilmente un par de horas que fueron muy importantes ya que en ese tiempo las altas temperaturas y la fuerte insolación estaba haciendo de las suyas en la nieve elevando mucho el riesgo por aludes de fusión. Alcanzar el collado nos supuso un gran alivio ya que tuvimos que atravesar varias palas con muy mal aspecto.


Ganamos altura con el Midi al fondo.

La cara norte de los Musales ya era otra cosa, la nieve se mantenía estable y dura aunque un poco costrosa y venteada, la fuerte inclinación de la salida asustaba un poco, pero una vez superado este primer paso, el descenso hasta el refugio se convirtió en una bonita esquiada.


Zona por donde hemos esquiado de bajada del collado Musales.


Vistas desde el refugio de Respumoso.

 


ETAPA 2
Refugio Respumposo a Refugio Wallón, y esquiada de la Peña Aragón.


Refugio Respumposo a Refugio Wallón, y esquiada de la Peña Aragón.

El día amaneció despejado y radiante, sabíamos por la experiencia del día anterior que teníamos que hacer la actividad antes de que el sol elevara el riesgo de aludes por el efecto de la insolación y el calor, esto fue la tónica general de toda la travesía, para las 3 como mucho teníamos que estar en el refugio, evitando estar en el monte las horas de la tarde.


llegando al collado de la Facha, nieve venteada.

El fácil camino hasta el collado de la Facha transcurrió sin incidentes. Teníamos previsto hacer La Gran Facha, pero una vez allí, no nos motivaba nada en ese momento quitarnos los esquís y ponernos a trepar “picando roca con nuestros crampones” la cresta de roca y nieve blanda de este pico. Cambiamos de plan ascendiendo el pico que teníamos a la izquierda y que presentaba una bonita pala perfectamente esquiable, la Peña Aragón (2.918m).


Desde la subida a la Peña Aragón, vistas sobre el collado y la Gran Facha.


Foto de cima en la Peña Aragón.

Desde la cima emprendimos un largo y bonito descenso que nos llevó directos al refugio de Wallón-Mercadau. Como digo siempre a una hora temprana aunque eso supusiera aburrirnos un poco en los refugios. La fuerte insolación y altas temperaturas de la tarde hacían que por todas partes se vieran “escurrideras” de nieve que, aunque poco profundas y sin capacidad de arrastre, hacían que no nos atreviéramos a salir del dominio del refugio ni para hacer alguna pequeña actividad por los alrededores.


Refugio de Wallón.

 


ETAPA 3
Refugio Wallón a refugio de Oullettes de Gaube.


Refugio Wallón a refugio de Oullettes de Gaube.

El mismo tiempo anticiclónico que estábamos pasando, hacía que por las noches las temperaturas fueran bajas, y al amanecer la nieve siempre estaba dura como el hielo dando mucha seguridad a la marcha por las mañanas.
Ascendimos por el barranco de Arratille hasta superar los lagos y alcanzar el collado de este mismo nombre (2.528m), para descender después en una bella esquiada hasta el circo del Ara. Luego volvimos a poner focas para ascender al “collado de los mulos” y en otro bonito descenso alcanzar el refugio de Oulettes de Gaube. En realidad estas etapas se nos hicieron cómodas, fáciles y cortas, pero por otra parte sabíamos que en estos días era mejor no afrontar etapas más largas que nos hubieran llevado a terminar más tarde de lo que lo estábamos haciendo, así que perfecto.


Ascendiendo al Collado de Arratille.


Vistas sobre el valle durante el ascenso.


Ahora ya hemos descendido al valle del Ara.


Ascendiendo al collado de Mulos.


El collado ya a la vista.


Refugio de Oullettes de Gaube.

 


ETAPA 4
Refugio Oullettes a la Pique Longe de Vignemale y retorno.


Refugio Oullettes a la Pique Longe de Vignemale y retorno.

Cualquier calificativo para esta etapa se quedará corto. ¡Impresionante!. En esta ocasión, sin proponérnoslo foqueábamos al paso de un grupete de franceses con quienes establecimos algo de relación y acabamos compartiendo toda la jornada.


Salimos del refugio con la vista de la impresionante mole de la Pique Longe.


Ascendiendo al collado Hourquette d'Ossoue.


Vistas sobre el valle de Gaube.

Alcanzamos por la ruta normal el collado “Hourquette de O’soue”, a paso lento ya que sabíamos que teníamos que superar un fuerte desnivel y tras perder un par de centenares de metros por la vertiente de Baisellance, accedimos al glaciar por una pala de fuerte inclinación y cubierta totalmente de escurrideras de bolos caídos de la cresta del Petit Vignemale. A la hora que pasamos en sentido ascenso (descenso en esta pala) la nieve estaba muy dura y helada elevando la dificultad del recorrido hasta el punto de que algunos decidieran quitarse los esquís y hacerlo con crampones. En realidad no era “el león tan fiero como lo pintan” y se superaba fácilmente este tramo hasta alcanzar el glaciar y poner focas de nuevo.


Llegando al collado.

La segunda parte de la ascensión transcurrió por el bello paisaje del glaciar, en una nieve en excelentes condiciones hasta alcanzar la base del “Pique Longe”, donde nos quitamos los esquís para subir con crampones el último centenar de metros.


Ya hemos ascendido el glaciar, llegando a la Pique Longe de Vignemale.


Foto de cima en el Vignemale.

El descenso fue magnífico, sobre todo en el glaciar, la nieve tenía el punto justo de solidez como para que pudiéramos disfrutar de lo lindo en esta parte de la etapa. Tuvimos que volver a calzar las focas para volver a subir a la Hourquette d’Ossoue y continuar el descenso, esta vez con nieve algo peor, venteada y algo costrosa, pero que se dejó esquiar también muy bien.
Llegamos al refugio sobre las 4 de la tarde, buena hora teniendo en cuenta que, como todos los días a esa hora el riesgo de aludes empezaba a ser alto.

 


El glaciar por el que vamos a descender esquiando. ¡¡¡Impresionante!!!

 


ETAPA 5
Refugio Oullettes a Balneario de Panticosa.


Refugio Oullettes a Balneario de Panticosa.

Comenzamos temprano, pensando que esta etapa era larga. Ascendimos al evidente collado de Oulettes que teníamos a la vista todo el tiempo desde el refugio, con nieve dura por el rehielo en una hora y media poco más o menos y después, un fantástico descenso por el ancho corredor que baja hasta el circo del Ara, lugar por donde habíamos pasado anteriormente camino de Oulettes.


llegando al collado de Oullettes para pasar al valle del Ara.


Vistas del valle del Ara durante el descenso.


Subiendo por el barranco de Batanes.


Vistas del macizo de Vignemale subiendo al collado de Batanes.

Continuamos el descenso por el valle hasta coger el valle que sube por el barranco de Batanes, suave subida hasta el puerto de Brazato, para desde allí emprender el descenso hasta el Balneario de Panticosa a donde llegamos a donde llegamos después de unas 7 horas de travesía.


Foto en el collado de Batanes.

Sin darnos cuenta en el Balneario de Panticosa pasamos por un sendero que discurre junto a la piscina de aguas termales de un hotel, como llevábamos sin ducharnos desde el comienzo y la temperatura a esa hora era agradable, casi se puede decir que “nos caímos” dentro de la  piscina. Una buena sensación esa de estar bañándote en agua caliente y rodeados de nieve…, desde luego si nos pillan…,


Piscina de aguas termales en el Balneario de Panticosa.


Sencillamente..., no pudimos resistir la tentación.



 

 

Ángel Ansorena Huguet (elmejorcuandovoysolo)

Contactar: angel@ansorena.org


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